jueves, 9 de noviembre de 2017

LENGUA DE SIGNOS - Sordera, hipoacusia y discapacidad auditiva


Ayer terminé un curso muy básico de Iniciación a la Lengua de Signos Española. Llevaba tiempo con muchas ganas de aprender algo de LSE (Lengua de Signos Española) pero no había tenido oportunidad hasta que conocí esta formación del Cabildo de Tenerife. Me encantaría compartir algo de todo lo que aprendí en este blog, porque me parece muy interesante y quizás hasta algo de cultura, pues al fin y al cabo es otra lengua distinta y aprender a hacer uso de otra lengua, ya sea inglés, alemán o lengua de signos, nos enriquece, pero sobre todo por integración. 

Quizás el día de mañana conozcas a alguien increíble, con el que no hubieras podido comunicarte si no supieras LSE. O puede ser que en el futuro tengas un hijo sordo. O tal vez incluso seas tú mañana el que pierda su capacidad de audición y precise hacerse entender. Quién sabe. 


Lo importante es que, nos depare lo que nos depare el mañana, lo ideal sería que una persona pudiera comunicarse con cualquiera, independientemente de si es sordo u oyente. Es por eso que me resulta tan frustrante que no se fomente más el aprendizaje de LSE. Aprendemos inglés e incluso un segundo idioma en las aulas pero no aprendemos LSE, aun cuando para una persona sorda es prácticamente su única posibilidad de comunicarse con nosotros. Lógicamente, esto no ayuda en absoluto a que estas personas se integren en la sociedad perfectamente a pesar de sus dificultades, que creo que debería ser el principal objetivo. En mi opinión, lo ideal sería que se impartiera una formación básica de LSE en las aulas, a la vez que aumentar la oferta de formación gratuita en LSE, que es muy escasa, y la existente, como ésta del Cabildo de Tenerife, es demasiado superficial debido a las pocas horas lectivas del mismo. 

Pero todo esto es sólo mi opinión, como dije antes. Lo que quiero es aprovechar mi pequeño blog para informar y sensibilizar a todo el que me pueda llegar a leer sobre este tema. Así que empezamos por lo primordial, los términos: ¿SORDO, HIPOACÚSICO O  CON DISCAPACIDAD/PÉRDIDA AUDITIVA?

Una persona hipoacúsica es aquella que ha perdido una parte leve-moderada de audición, pero es capaz de comunicarse mediante el habla y escuchar sonidos por encima del umbral de los 70 decibelios. Generalmente, estas personas son capaces de escuchar con normalidad mediante audífonos.

Una persona sorda, sin embargo, presenta una pérdida grave o total de la capacidad auditiva, por lo que generalmente un audífono no ayudará y son aquellas personas con las que debemos comunicarnos mediante LSE

El término discapacidad auditiva o pérdida auditiva engloba todo tipo de pérdida de audición, independientemente del grado de la misma, por lo que engloba los dos términos anteriores 


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las causas de la discapacidad auditiva pueden englobarse en dos tipos: congénitas y adquiridas.


CAUSAS CONGÉNITAS
Las causas congénitas pueden determinar la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede obedecer a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto, entre ellas:
  • - rubéola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo
  • - bajo peso al nacer
  • - asfixia del parto (falta de oxígeno en el momento del parto)
  • - uso inadecuado de ciertos medicamentos como aminoglucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos
  • - ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.

CAUSAS ADQUIRIDAS
Las causas adquiridas pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad. Estas causas son:
  • - algunas enfermedades infecciosas, como la meningitis, el sarampión y la parotiditis
  • - la infección crónica del oído
  • - la presencia de líquido en el oído (otitis media)
  • - el uso de algunos medicamentos, como los empleados para tratar las infecciones neonatales, el paludismo, la tuberculosis farmacorresistente y distintos tipos de cáncer
  • - los traumatismos craneoencefálicos o de los oídos
  • - la exposición al ruido excesivo, por ejemplo en entornos laborales en los que se trabaja con maquinaria ruidosa o se producen explosiones
  • - la exposición a sonidos muy elevados durante actividades recreativas, como el uso de aparatos de audio personales a un volumen elevado durante períodos prolongados de tiempo, o en bares, discotecas, conciertos y acontecimientos deportivos
  • - la obstrucción del conducto auditivo producida por cerumen o cuerpos extraños
  • - el envejecimiento, en concreto la degeneración de las células sensoriales

Para comenzar a hablar de LSE, nuevamente comenzamos hablando de términos: ¿LENGUA DE SIGNOS O LENGUAJE DE SIGNOS? 

Yo hasta antes de empezar este curso pensaba que eran términos indistintos, pero no es cierto: usamos Lengua de Signos para referirnos a la Lengua de Signos de nuestro país, en este caso la Lengua de Signos Española (LSE) y Lenguaje de Signos para referirnos en general a todas las lenguas de signos del mundo, ya que el Lenguaje de Signos no es universal y cada país, debido a sus propias características culturales y lingüísticas, cuenta con su propia Lengua de Signos.

Para empezar a aprender LSE lo primero que nos van a enseñar en cualquier curso es el alfabeto dactilológico, en el que cada letra tiene un signo designado. Puedes ver más abajo cómo signar el alfabeto. Pero, obviamente, las personas sordas no hablan habitualmente empleando el alfabeto dactilológico, pues sería interminable. El alfabeto dactilológico se usa para deletrear. 

Para hablar, debemos aprender los signos que están asignados a cada palabra. Obviamente para esto precisaremos de una persona que nos enseñe y tiempo, como cualquier otro idioma, para aprender tantas palabras. Por ello, recomiendo, si se tiene la posibilidad, inscribirse a un curso de LSE, pues aunque yo apuesto muchas veces por la formación autodidacta, creo que tener un profesor que se asegure de tu correcto aprendizaje es fundamental en este caso, ya que hay tantísimos signos y tan similares que la más mínima equivocación puede cambiar por completo el sentido de tu frase. 

Resultado de imagen de alfabeto dactilologico lse

Una curiosidad: ¿sabías que en LSE las partículas interrogativas siempre van al final? Es decir, no se diría ¿cuál es tu nombre? sino ¿tu nombre es cuál? 

Y, para terminar, si conseguí despertarte el gusanillo e involucrarte un poco en la necesidad de favorecer la comunicación de las personas sordas, y quieres saber un poco más de este tema, en la página Aprende Lengua de Signos tienen muchísimas posibilidades para aprender vocabulario, así como canciones, chistes, cuentos y todo tipo de recursos signados que creo que pueden resultarte de especial utilidad si trabajas con este colectivo o si conoces a alguna persona sorda. 

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